Entradas

,

Cehegín

Fíjense que yo, siendo de Alicante (la mejor terreta del mon, por cierto), nunca había pisado tierras murcianas. Bueno, miento, como cualquier buen dominguero que se precie, un día mi padre nos subió al coche y nos dijo: ‘ale, nos vamos al Ikea’. Y si, el Ikea y la Nueva Condomina son muy bonicos, pero… mi instinto viajero me estaba pidiendo a gritos que me dejara de tanto domingueo y visitara las tierras murcianas como se merecen. Así que, convencí a mi amorcillo (que la verdad, lo chantajeé facilmente con un bocata y un fuet… si es así de facilón), cargamos el coche y hacia Murcia que nos fuimos.

cehegin-12

Tenía ya bastante ganas de visitar un pueblecito del cual siempre me habían hablado: Cehegín (que por cierto, lo mio me costó aprenderme el nombre). Así que por supuestísimo fue la primera parada de nuestra ruta. A la entrada de la población hay una vista espectacular de la silueta del pueblo: casitas de colores, campanarios, huertecitas típicas murcianas… Medio le grité emocionada a mi chico para que parara el coche, ¡esa foto no podía faltar en mi blog! Después de bajar, hacer la foto y tranquilizarme (si, tranquilizarme, y es que cuando un pueblecito veo que me va a enamorar, me empieza a entrar la histeria viajera), decidimos buscar un lugar para aparcar.

cehegin-1

Y en eso de aparcar, la verdad es que siempre tengo suerte. ¡Aparcamos en plena plaza del pueblo! Nada mas bajarnos del coche vimos como unos vecinos de Cehegín estaban montando como una especie de hoguera. Yo, que soy la reina de las cotillas viajeras, me acerqué a un mozo del pueblo para saber qué era lo que celebraban. Bueno pues según me contó, eran las fiestas en honor a San Sebastián (aplazadas desde el fin de semana del 20 de enero a causa del temporal de frío) y que esa misma noche encenderían la hoguera y habría música y ¡migas!. ¡Qué alegría más grande, fiesta, pueblecito encantador y comida todo en uno! ¡Mi paraíso!

dsc_1349

Decidimos dejarnos las migas para más tarde y empezamos nuestra visita por las calles del pueblo. Y reconozco que no esperaba la maravilla que me encontré. ¡El casco antiguo está lleno de antiguos palacetes!: la Casa de las Columnas, la Casa de las Boticarias, Palacio de los Fajardo, Palacio de la Tercia… ¡menudo patrimonio arquitectónico que tiene Cehegín! De verdad que con un mapa en la mano, es un placer poder visitar todos y cada uno de los palacetes, cada cual mas colorido y bonito que el anterior.

dsc_1339

Y en cuanto a monumentos religiosos Cehegín no se queda corto. Cuenta con una sinagoga y cuatro magníficas iglesias: Iglesia de la Soledad, Santo Cristo, Concepción y Santa María Magdalena. He de reconocer, que para mi la más bonita fue la de Santa María Magdalena, que se encuentra justo en la plaza del Castillo y tiene un torreón espectacular que se ve desde diferentes lugares del pueblo. Pero hubo un riconcito que se convirtió en uno de mis favoritos: La ermita de la Purísima Concepción, que, ademas de tener una plaza bien bonita, justo en sus espaldas, tiene la mejor vista de todo Cehegín. ¡Que belleza! No os olvidéis de este rinconcito ya que merece mucho la pena.

dsc_1328

Lo mejor es perderse en sus callecitas, ya que en cada una de ellas encontraréis algo digno de fotografiar: las diferentes puertas de la antigua muralla, las diferentes plazas, torres, casitas antiguas con un encanto especial… ¡Qué queréis que os cuente si me enamoró este pueblecito murciano!

dsc_1300

Volvimos a la Plaza del Castillo y en ese momento me fijé en lo bonita que era. Tiene un edificio con portales, pintado de un color amarillo vibrante, que hace que no puedas apartar la vista de él. Lo acompaña un precioso jardín con la escultura de un nazareno, la Casa de las Boticarias, y al fondo la Iglesia de Santa María Magdalena.

cehegin-2

Decidí sentarme, tomar aire y ver como montaban la hoguera. Me encantó ver como los mayores enseñaban a los niños cómo era la mejor forma de hacerla. Por estas cosas, es por las que amo los pueblecitos… ¡Dime tu a mi si en la capital te vas a encontrar una escena tan entrañable como esta! Eso si, los abuelitos sentados en el banco mirando y opinando que en su tiempo la hoguera era mejor, no podían faltar.

dsc_1357

Estaba yo tan abosorta y enamorada del pueblecito que no me di cuenta de que ya iba siendo hora de darle comida al cuerpo. ¡Y volvimos a tener la mejor suerte del mundo! ¡Celebraban el fin de semana de la tapa! De verdad, ¡qué maravillosa es la provincia de Murcia! Nos pusimos hasta las trancas de tapas murcianas, me tuve que desabrochar el cinturón y todo (luego me quejo de que la dieta no funciona…). Y así, más feliz que una perdíz, decidimos dar por finalizada la visita a esta población taaaan encantadora. Eso sí, antes de irnos tenía una misión pendiente: y es que, soy una friki total de las puertas azules y paredes blancas (si, cada uno a lo suyo con sus obsesiones). Y resulta que vi varias de ellas a lo largo de nuestro recorrido. Pues eso, foto de postureo con la preciosa puerta azul y para casa.

16463627_10211929738819547_2159490487478900986_o

Espero que después de leer este entrada, os animéis y hagáis una pequeña escapada a Cehegín, que yo no soy de enamorarme mucho, y fijaros me prometí volver tan pronto como pueda. Un saludo desde aquí a una vecina encantadora que nos hizo de guía turística improvisada, explicándonos lo maravilloso que era su pueblo, ¡qué razón tiene!.

dsc_1288

¡Seguid haciendo kilómetros mis viajeros!

http://www.turismocehegin.es/

Reserva noche de hotel en Cehegín

Mapas turísticos Cehegín

 

,

Cañete de mis amores

canete-4

Allá por el año 2011, siendo yo una jovenzuela, decidí hacer la maleta e irme a vivir al campo. Y no un campo cualquiera no… ¿sabéis donde Cristo perdió la zapatilla? Pues allí. Grandes montañas, ríos caudalosos, ovejitas pastando al lado de tu casa, campos llenos de amapolas, y muchos, pero muchos, polares de Quechua…

Recuerdo mi primer fin de semana en el pueblo. Un vecino me dijo emocionado que había llegado en una época magnífica: ¡ese fin de semana celebraban la fiesta de los quintos! (Ya podéis imaginaros lo que yo creí que era la  fiesta de los quintos, cerveza everywhere…). Pues allí que me enfundé yo mi faldita roja, mis preciados tacones y me hice un moño bien bonico, que la ocasión lo merecía, oye. Al llegar a la carpa donde era la fiesta, me encontré ¡con que todo el mundo iba en vaqueros y con sus preciados polares de Quechua! Y no solo eso, amigos, ¡estaban bailando la Campanera! En ese mismo momento, me enamoré perdidamente de aquel pueblecito de la España profunda, Cañete.

canete-7

El pueblo te atrapa desde el primer momento en el que lo ves. Desde su calle más pequeña, la cascada del Río Tintes, la ermita en honor a la Virgen de la Zarza, la muralla que rodea la población y el imponente castillo en sus alturas. Y si todo esto lo adrezamos con la maravillosa comida que hay en la Serranía Conquese, ten por seguro que un trocito de tu corazón se quedará allí.

canete-6

Y es que, viajeros míos, ¿sabéis lo bien que se come en Cuenca? El Ajo arriero, es una especie de paté hecho con patatas, ajo, huevo, aceite y bacalao, que con unas tostaditas está para chuparse los dedos; el Morteruelo, es un guiso desmenuzado y bien machacado, cocinado con diferentes carnes de caza (es mi plato favorito de la zona, se me hace la boca agua al recordarlo); y los Zarajos… esto mejor no lo explico, os los pedís, los disfrutáis, y ya luego, si eso, preguntar de que está hecho este plato :).

cazuelita-de-morteruelo

Desde Cañete, que está situado en pleno corazón de la Serranía, nos podremos desplazar y conocer sus alrededores:

-Mi favorito, el Nacimiento del Río Cuervo. Este paraje natural es precioso en cualquier época del año, de hecho, ahora en invierno, es toda una gozada ver la cascada totalmente helada formando estalactitas y estalacmitas. Si lo visitáis, no os olvidéis de parar en el  Bar la Tejera y decirle a su encantador dueño Luis, que os sirva una tapita de embutido de ciervo, que además de estar buenísimo, es muy bajo en grasa ¡y nos va a venir genial para la operación bikini post navidad!.

nacimiento-del-rio-cuervo

La Ciudad Encantada. Se trata de un parque natural con formaciones rocosas, las cuales, si dejamos volar un poco nuestra imaginación, podremos distinguir un elefante, unos barcos, dos amantes a punto de besarse, un tormo… ¡Y hasta una pata de jamón! O al menos eso distiguí yo…igual es que ese día tenía yo mucha hambre… La entrada son 3€ y el recorrido dura sobre una hora.

ciudad-encantada

-A una horita de Cañete se encuentra Cuenca, ciudad Patrimio de la Humanidad. Si queréis quedar como dos turistas profesionales ahí van dos tips: Son casas colgadas, no colgantes (colgar cuelgan otras cosas); y nunca, pero nunca nunca, le digáis a un conquense: ¿Y hacia donde miran los de Cuenca? Que mal les sienta, oye.

La capital es muy sencillita de visitar. Es como una raspa de pesacao: tiene una arteria principal y luego espinitas que van saliendo hacia los lados. Mi recomendación es que aparquéis el coche arriba del todo y luego al finalizar la visita, toméis un autobús urbano para subir otra vez a la parte alta de la ciudad. Y esto os lo digo porque e visto a mas de un turista sudar la gota gorda con las cuestecitas de Cuenca…ya me lo agradeceréis ya.

¿Y que podremos visitar? La Catedral, Torrremangana, las famosas Casas Colgadas, el Puente de San Pablo, las hoces a los ríos Júcar y Húecar, sus preciosas callejuelas, los diferentes museos de arte contemporáneo que alberga la ciudad… y si todo esto os parece poco y queréis echaros unas risas, os recomiendo al mejor guía del mundo mundial, Guillermo,Turalia, es todo un espectáculo de hombre.

cuenca

Pero ahora nos volvemos a nuestro rinconcito de la Sierra, Cañete, ya que después de un día tan agotador, tendremos unas ganas enormes de tomarnos un buen vino de la zona, acompañado con un queso manchego, junto a la lumbre de una gran chimenea ( me estoy dando cuenta de que siempre hablo de comida… muy mal llevo la operación bikini). ¡Pues deseo concedido! En el Hotel Hostería de Cañete os vais a sentir como en casa. Es un establecimiento familiar, donde Cesar os va a hacer sentir como uno más. En todo momento estarán pendientes de que os encontréis cómodos, ¡y si os descuidáis hasta os ponen a cocinar con gorro de chef incluido!

hotel-2

Eso si, que sepáis que de allí volvéis con cuatro kilos de más: un montado para ellos es la barra de pan menos el piquito, pides gachas manchegas para uno y de ese plato puede comer hasta el cura del pueblo… ¡y si no os lo creéis preguntarle a mis amigas!. ¡Aún me siguen recordando los bocatas de panceta y lomo que se metían entre pecho y espalda!.

Así que mis cuquiviajeros, si tenéis unos días libres y queréis perderos y que no os encuentre nadie (pero literal, había días en los que no tenía cobertura), vuestra mejor opción será mi querido Cañete. Disfrutar y llenaros de aire puro los pulmones, contar las infinitas estrellas que cubren su cielo, ¡y hacer miles de fotos! ¡que tu Instagram está deseando enseñar lo bien que te lo has pasado en el campo!.

canete-3

¡Seguid contando kilómetros mis viajeros!

 

Web turismo de Cuenca

Información Ciudad Encantada

Web turismo de Cañete

Información Nacimiento del Río Cuervo