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Apartamentos turísticos en Barcelona: The Urban Suites

¿Qué en Barcelona no te puedes alojar en un hotelazo con cocina, sala de estar y una cama más grande que mi casa? ¡Pues claro que si, guapi! Y no, no te estoy hablando de un hotel de 5 estrellas, en el cual tienes que vender tu riñón y parte del otro para alojarte, no os alarméis. Os voy a hablar de unos apartamentos turísticos situados justo al ladito de la estación de SantsThe Urban Suites .

Solo para que os hagáis una idea, el personal es de lo más majete que me he cruzado nunca. Las chicas de recepción son taaaan agradables, en todo momento nos aconsejaron qué visitar, qué hacer y hasta…¡dónde comer en Barcelona por 1€! ¿Se puede pedir más?

Nada más entrar a la habitación tan apañá que nos dieron mi mente empezó a visualizar las torpocientasmil fotos de postureo que me podía hacer allí… ese ventanal dándole el sol me estaba llamando a gritos!!! Y es que el apartamento turístico es enorme. Tienes una sala de estar con sofá cama, tele, minicadena, dvd… todo lo que te puede hacer falta para hacerte sentir como en el propio salón de tu casa.

¿Y la cocina? Apañadísima del todo. Tienes microondas, horno, cubiertos, encimera, lavavajillas… todo lo que necesites si un día decides que estás muy cansada, después de patearte toda la ciudad arriba y abajo durante todo el día, y lo único que te apetece es un caldito calentito en el apartamento turístico. Y es que, yo siempre que puedo, elijo hoteles con cocina propia. Después de muchos días fuera de casa, hay veces que solo te apetece un platito calentito y a dormir, ¿verdad?

Y la habitación!!!! Esa cama es mucho amor!!! Yo valoro los hoteles por dos factores: el baño, que esté limpio y aseado, y la cama, que sea cómoda, de esas que te acuestas y te atrapan entre sus sábanas. Y esta lo cumplía todo: suave, cómoda, olía a limpio… aish quiero una así para mi casa, no saldría de ella.

¿La ubicación del apartamento turístico? Maravillosa. Estás alejado del centro de Barcelona, del caos y del bullicio, pero si quieres ir andando tardarás unos 40 minutos, nada exagerado, de hecho nosotras fuimos varias veces con el coche de San Fernando. Si lo tuyo no es tanto caminar, justo en la esquina del hotel tienes una parada de metro, y en 5 minutejos estás paseando por la Rambla. Además la estación de Sants está a dos minutos andando, así que olvídate de ir cargada con las maletas por media Barcelona!!!

Me trataron con tanto cariño en este hotel que solo tengo palabras buenas para ellos. Y cuando en un sitio estás tan agusto que no te quieres marchar es señal de que valen la pena recomendarlos. Así que hacerme caso, si vais a visitar Barcelona y buscáis un alojamiento económico, con una decoración genial, cómodo y con cocina, The Urban Suites Barcelona es vuestro hotel ideal. ¿Os animáis a seguirlos en las redes sociales?

Instagram: Instagram The Urban Suites

Twitter: Twitter The Urban Suites

¡Un besazo y a seguir sumando kilómetros mis viajeros!

 

 

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¿Dónde comer en Barcelona?: Madame Ramen

Yo vengo de un pequeñito pueblo de Alicante y la verdad es que aquí todo sigue igual desde hace años y años. Nos gusta ir a tomar el sol al parque, saludar a los vecinos camino del mercado de los lunes, y sobretodo nos encanta ir al mismo bar de siempre a tomarnos nuestro bocata y nuestras bravas.

Así que cuando Madame Ramen me dijo que si quería pasarme a conocer su local…¡no me lo pensé dos veces! ¡comida mediterrasean! Eso aquí en mi pueblo es como si dijeras que te vas a marte. Tuve que sentar a mi madre en el sofá y explicarle que era eso tan raro, y la verdad es que es una mezcla impresionante de sabores y texturas. Es mezclar la comida asiática con toques mediterraneos, y todo ello acompañado de un genial chico joven (y guapete, que todo hay que decirlo) andaluz, que os va a explicar la carta a las mil maravillas.

Pero oye, que me estoy adelantado. Como os contaba, nos invitaron a conocer su local situado en pleno barrio del El Raval, en Barcelona. Me puse un pelín guapa, que no todos los días te invitan a un local tan cool y para allá que fuimos a buscarlo. Y si, es lo que estáis pensando, está en una calle donde las señoritas ofrecen sus servicios, ¿de dónde si no iba a salir el nombre de Madame Ramen?Pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Están orgullosos de estar situados en esa calle, de conservar el ambiente del barrio, y yo que me alegro, basta ya de mentes cerradas, vive y deja vivir. Y si ellos están orgullosos de ser como son, enhorabuena.

Nada más entrar Madame Ramen te impresiona, está todo tan guay decorado. Sillas por las paredes, cacerolas colgadas del techo, cuadros de grandísimas personalidades ligadas al barrio, partes de maniquíes… es como entrar en un mundo totalmente diferente. Y si no fuera poco, tienen cocina abierta, puedes acercarte a los chefs y preguntarles cómo están cocinando sus productos, todo muy asiático.

Pero vamos, que allí fuimos a comer, que es de las cosas que más me gusta en este mundo mundial (además de dormir y viajar), así que nos sentamos (mi madre con la boca abierta todo el rato) y nos explicaron la carta. Algunos ya sabéis que soy alérgica a ciertos alimentos, entre ellos al huevo y algunos cereales, así que en todo momento se mostraron súper concienciados con ese tema y me hicieron hasta un ramen con fideos de arroz especiales para mi!!! Me sentí tan bien en ese momento. Os puede parecer una tontería pero para mi no es fácil ir a un restaurante y sentirme totalmente segura, y Madame Ramen lo consiguió, así que mil gracias de verdad.

El primer plato que nos sirvieron fue una copa de Ceviche thai, atún rojo, leche de coco, lima y curry verde. ¡Te lo podías comer con los ojos! Y además yo soy una fan absoluta del atún rojo crudo así que imaginaos mi cara de placer cuando me lo puse en la boca y se derretía en la lengua… ¡eso era cosa de otro mundo! Opinión de mi madre: ¡Yo solo con esto ya como, qué bueno está! Y si lo dice una madre, va a misa.

Pero como no nos querían con el estómago vacío nos trajeron otra de mis debilidades: Hummus de edamame con hinojo. Adoro el hummus, pero este además traía unos palitos de zanahoria y de puerro que hacían que comerte este plato fuera de lo más divertido. La textura era de 10 y me encantó el contraste suave del hummus con el crujiente de la zanahoria…¡para repetir!

Aún estaba recuperándome de la explosión de sabores cuando llegó nuestro siguiente plato: Poke de salmón con arroz sushi, shitake, wakame, aguacate, huevas, mahonesa de kimchi, cebolla crujiente y alga nori. ¡Casi na! Menudo festín en un solo plato. El arroz estaba suave y me encantó la combinación del alga con la cebolla crujiente. Eso si, de ese plato podía comer media Barcelona….¡era enorme! Y ¿qué me decís de la bonita presentación? Pero si da pena comérselo… eso si la pena me duró dos segundos, estaba tan bueno este plato que no podía dejar de comerlo!!!

Y ya, cuando pensaba que iba a reventar de comida mediterrasean llego el plato fuerte, la estrella de la casa: el Ramen. Pedimos el thai con leche de coco, caldo de carne, marisco, curry y cítricos. Además los fideos fueron de arroz (mil gracias por el detalle). Y esto si que es para ponerle un monumento en el Raval y  no el Gato de Botero ( que también mola, pero esto mola más). ¡Qué bueno estaba! Esas gambitas y esos mejillones junto a los fideos y ese caldito con ese sabor entre oriental y europeo… ¡se me hace la boca agua al recordarlo! Mi madre la pobre no podía dejar de comer, tenía el estómago lleno pero estaba taaaaan bueno. Si tenéis intención de ir, este plato no puede faltar en vuestra lista. De 10

Y yo, no tenía intención de pedir postre, os lo juro. Pero me chantajearon con un helado de taro con yogur y granola. Aish como estaba eso. Tenía una textura diferente al helado convencional y era de un color morado muy divertido. Aquí no tuve escrúpulos de mi madre y me lo comí yo casi todo… ¡me encantó! Fue un final apoteósico.

Y después de esta experiencia no solo culinaria, sino también cultural, solo me queda súper recomendaros Madame Ramen. No dejéis de visitarlos si vivís en Barcelona o vais a pasar unos días por allí, es algo totalmente diferente a lo que vais a poder probar en cualquier otro restaurante. ¿Los precios? Nada caros. Cada plato ronda los 6-9 € un precio súper económico para la gran calidad (y originalidad) de los platos que vais a poder degustar.

Mil gracias Madame Ramen por haber hecho que me sienta como en casa, ojalá se reconozca a la gente joven que emprende negocios tan especiales como este.

¡A seguir sumando kilómetros mis viajeros!