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Valladolid, el oriente maya de Yucatán

Durante mi viaje por la Península de Yucatán, tenía muchas ganas de conocer la verdadera vida en México. Los resorts, las playas con aguas turquesas, las avenidas llenas de discotecas y los restaurantes hechos para el disfrute del turista no era lo que más me llamaba la anteción. Así que decidí visitar una de las ciudades más bonitas y originales de México: Valladolid.

Valladolid se encuentra a unos 160 km de Cancún y a tan solo 50 km de yacimientos arqueológicos como Tulum, lo que la convierten en una ciudad de paso para los turistas que buscan algo diferente en su ruta. Nada más bajar del autobús te vas a enamorar. Sus callecitas coloniales, con casas de todos los colores, te harán sacar la cámara de fotos ¡y quererlas fotografiarlas todas!

Su fundación data del año 1543 por conquistadores españoles y de ahí le viene su nombre, de su homónima ciudad española. A día de hoy es una de las ciudades más grandes y modernas del estado de Yucatán, en la cual podrás encontrar desde tiendas de artesanía y trajes típicos, a las clásicas tiendas de souvenirs para turistas.

¿Qué cosas podremos visitar en la ciudad de Valladolid?

  • Iglesia de San Servacio. Se trata de la iglesia más famosa y más importante de la ciudad de Valladolid. Data del año 1543 pero fue remodelado debido a un crimen que se cometió en su interior, donde murieron dos alcaldes a mano del pueblo, y se llegó a cambiar hasta la entrada principal del templo. Hoy en día conserva dos importantes esculturas dedicadas a San Pedro y San Pablo. Durante los días festivos, la decoran con unos banderines que van desde el parque a sus torres más altas, así que si tienes suerte la verás más bonita aún.

  • Calzada de los Frailes. La calle más colorida y colonial de Valladolid es la Calzada de los Frailes. Una tras otra, las casas de diferentes colores en tonos pastel te van descubriendo diferentes tiendas (no te olvides de comer una rica paleta casera), diferentes comercios o casas particulares cuyas puertas permanecen abiertas y los vecinos sentados en la calle. Sin duda es un placer simplemente el pasear tranquilamente y tomar mil fotos de cada una de las fachadas…¡te van a gustar todas!

  • Convento de San Bernandino de Siena. Y si nos alejamos un poco del centro, nos encontraremos con el barrio de Sisal, donde se encuentra una de las maravillas de Valladolid, el Convento de San Bernandino de Siena. Fue fundado en el 1552 por la orden de los franciscanos y ha llegado hasta hoy en día en bastante buen estado de conservación. No os perdáis su maravilloso jardín con unos gruesos muros que protegían el edificio construído encima del cenote Sis-Há, del cual extraían agua mediante una noria que aún hoy en día se puede ver en el centro de su claustro. Este claustro es precioso, pintado de un tono rosado que hará las delicias de los amantes de la fotografía.

  • Casa de los Venados. Es una de las mayores casas coloniales de Valladolid, hoy en día reeconvertida en un museo de arte popular mexicano. En su interior podrás encontrar más de 300 piezas que nos cuentan la historia, tradiciones y costumbres de la Península de Yucatán. Si te apetece saber un poco más de la historia de esta casa y de este peculiar museo, se suelen ofrecer visitas guiadas para todo aquel que lo solicite. Además en ocasiones especiales se hacen conciertos y eventos en sus salas por lo que si tienes suerte podrás disfrutar de la música mexicana en una casa colonial auténtica.

  • Parque Francisco Cantón. Antiguamente, en el lugar donde hoy en día encontramos el parque, había una gran pirámide Maya que fue destruída y en su lugar decidieron crear un punto de encuentro para la población: el parque Francisco Cantón. Hoy en día es un lugar muy agradable donde sentarse a descansar junto a su fuente principal, escuchar música en directo o degustar un rico dulce de papaya. También es el lugar de encuentro de los enamorados, los cuales se sientan en los bancos del parque a declararse todo su amor… ¡así que toma nota si vas con tu pareja!

  • Cenote Zaci. Si quieres un poco de acción moverte de Valladolid, la solución perfecta es el Cenote Zaci. Se encuentra muy cerquita de la Plaza de la Sultana de Oriente y es uno de los cenotes a cielo abiertos más grandes e impresionantes de toda la Península de Yucatán. Se accede a él por una especie de gruta y cuando termina la vista te deja sin aliento. Tiene unos 80 metros de profundidad y 40 metros de roca sobre él, toda una maravilla de la naturaleza. Una de las cosas más bonitas de este lugar es el sonido de las golondrinas, ya que cientos de ellas han creado sus nidos en las rocas del cenote y podrás oírlas mientras te das un relajante baño.

 

Valladolid es toda una perla mexicana. Si vais a pasar unos días visitando la Península de Yucatán no podéis dejar a esta ciudad fuera de la ruta, yo me enamoré de ella nada más pisarla. ¡Espero que la disfrutéis al máximo y a la vuelta me contáis que os ha parecido!

¡A seguir sumando kilómetros!

¿Qué comer en la Riviera Maya?

¿Sabíais que México tiene una de las mejores gastronomías a nivel mundial? Y no lo digo yo, que volví del país con cuatro kilos de más, lo dice la UNESCO que le concedió el título de Patrimonio Material de la Humanidad a la comida mexicana…¡así que prepárate que este post te va a dar mucha hambre!

Hace unos meses pasé una semana inolvidable visitando las antiguas tierras dominadas por los mayas, y no solo aprendí de su cultura y me encantó conocer a su gente, además me vine con 4 kilos de más, y no os miento…¡estaba todo tan bueno que no podía dejar de comer! ¿Y qué fue lo que más me gustó de todo? Pues ahí va:

  • Tacos al pastor: Fueron de mis tacos favoritos de todos los que probé (y de verdad, fueron muchos los que comí esos días). Su ingrediente principal es carne adobada, bien puede ser de cerdo o de ternera. Para adobar esta carne se le ponen ingredientes como el achiote, especias y chiles rojos molidos, que le dan ese color rojizo a la carne. Luego se acompañan de las clásicas tortillas y le pueden añadir diferentes complementos como salsas, cilantro, cebolla o piña. Y como no, yo todo lo adrezaba con un poco de lima para darle el último toque al plato.

  • Taco cochinita pibil: Si bien el anterior plato es muy popular por todo México, el taco de cochinita pibil es más común de la región yucateca. Se cocina con carne de cerdo adobada en achiote y envuelta en hojas de plátano. En su origen, este guiso de carne se realizaba en un horno de tierra, y de ahí viene su nombre: el término pibil, viene de pib que en lengua maya significa “horneado en” Además del cerdo este taco lleva otros ingredientes como cebolla, chile abanero, zumo de lima, orégano, comino, aceite de oliva y pimienta negra. ¡ Se me hace la boca agua al recordarlo!

  • Ceviche yucateco: Y si hay un plato que adoro de la cocina sudamericana es el ceviche. Y el Ceviche Yucateco tiene todo lo que más me gusta: marisco y más marisco, así que es el paraíso culinario. ¿Qué ingredientes lleva? Pulpo, calamar y camarones, todo ello troceado y además se le añade otros adrezos como vinagre balsámico, aceite de oliva, cebolla picada, chile dulce picado, jugo de lima y se le puede añadir hojuelas largas de plátano verde. Es un plato refrescante y muy sabroso que nos va a venir perfecto para aliviar el calor sofocante de nuestra visita a las tierras mayas.

  • Huevos motuleños: Pese a que este plato no lo pude pedir (soy alérgica al huevo), mis acompañantes si lo pidieron y acabaron encantados ya que es el desayuno más típico que puedes pedir en tierras yucatecas. De hecho es originario de la ciudad de Motul, y tiene como base una tortilla yucateca frita con frigoles refritos negros y encima un huevo estrellado. Por encima de todo esto se le pone una salsa preparada con tomate, jamón y chícharos. También se puede acompañar con plátano frito, queso y salsas picantes hechas a base de chile abanero. Es un plato muy contundente para empezar con mucha energía la jornada turística por las diferentes ciudades mayas.

  • Papadzules: El nombre en lenguaje maya significa: “el alimento del amo” y se trata de un plato con fuertes influencias indígenas. Es un plato muy sencillo, pero muy rico al mismo tiempo, lleva unas tortillas de maíz rellenas de huevo cocido (como unos tacos enrollados) y por encima se le pone una salsa verde de pepitas de calabaza y salsa de tomate con chile abanero. Y allí no es algo típico, pero la salsa estaba tan buena, que cogí un trozo de pan y rebané toda la que quedaba en el plato…¡no dejé ni  una gota! Es una muy buena opción si quieres probar las clásicas tortillas cocinadas de forma diferente.

  • Sopa de lima: es un plato milenario ya que ya era consumida por los habitantes del antiguo imperio maya, y esta receta ha ido pasando de generación en generación hasta llegar a nuestros días y poder disfrutarla.  Esta sopa de lima es uno de los platos más fáciles de preparar de toda la cocina yucateca ya que sus alimentos principales son el pollo y la lima. Además de estos dos ingredientes principales también se le suele añadir cebolla, pimiento y cilantro y se cubre todo con unas tortillas tostadas, ligeramente tostadas, para darle un toque crujiente a la sopa. Se puede servir caliente o templada, eso ya dependerá del calor que tengáis o lo caliente que os gusten este tipo de platos. Es ideal para llenar el estómago al medio día de una forma muy saludable.

  • Panuchos yucatecos: el Panucho es un plato típico de la cocina de Yucatán y se trata de una pequeña tortilla de maíz hecha a mano, a la que se le añade un corte por el que se le mete un guiso hecho a base frijol y luego se fríe en aceite de oliva o manteca de cerdo. Una vez fritos, se le añade por encima unas hojas de lechuga, carne de pollo, tomate y cebolla, que previamente han sido sazonados con naranja agria, aguacate y recado colorado ( se trata de una pasta de semillas pipán, chile y anchiote), y como no podéis acompañar estos panuchos con una salsa súper picante hecha a base de chiles abaneros. Pero si sois como yo, que no toleráis mucho el picante, os lo podéis comer tal cual ya que están lo suficientemente ricos sin necesidad de acompañarlos sin ninguna salsa.

  • Agua de Jamaica: Ya se que esto no es un plato típico de Yucatán, pero tenía que ponerlo, ya que me hice adicta al agua de Jamaica en México. ¡Qué cosa más buena! Esta agua es una infusión hecha a base de cálices de la rosa de Jamaica y se trata de una tisana que se toma tanto fría como caliente. Tiene un sabor un pelín agrio y lo típico es añadirle azúcar para endulzarlo, pero si quieres que sea totalmente light tienes la opción de pedirla al natural. Me gustó tanto esta bebida (la pedí en todas las comidas y las cenas), que me traje varias bolsas de flor de Jamaica para poder hacerla yo en casa y recordar a mi querido México mientras tomo esta infusión.

Podría daros mil ejemplos más de lo bien y barato que comí aquella semana en la Península de Yucatán: pescados frescos, cantidades inimaginables de guacamole, tequila a todas horas, quesadillas que sabían a gloria, burritos… Así que si visitáis México, sea cual sea vuestra decisión culinaria, será la acertada ya que todo está súper rico y vendréis con varios kilos de más tal y como hice yo.

¡A seguir sumando kilómetros mis viajeros!