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¿Dónde comer en Barcelona?: Madame Ramen

Yo vengo de un pequeñito pueblo de Alicante y la verdad es que aquí todo sigue igual desde hace años y años. Nos gusta ir a tomar el sol al parque, saludar a los vecinos camino del mercado de los lunes, y sobretodo nos encanta ir al mismo bar de siempre a tomarnos nuestro bocata y nuestras bravas.

Así que cuando Madame Ramen me dijo que si quería pasarme a conocer su local…¡no me lo pensé dos veces! ¡comida mediterrasean! Eso aquí en mi pueblo es como si dijeras que te vas a marte. Tuve que sentar a mi madre en el sofá y explicarle que era eso tan raro, y la verdad es que es una mezcla impresionante de sabores y texturas. Es mezclar la comida asiática con toques mediterraneos, y todo ello acompañado de un genial chico joven (y guapete, que todo hay que decirlo) andaluz, que os va a explicar la carta a las mil maravillas.

Pero oye, que me estoy adelantado. Como os contaba, nos invitaron a conocer su local situado en pleno barrio del El Raval, en Barcelona. Me puse un pelín guapa, que no todos los días te invitan a un local tan cool y para allá que fuimos a buscarlo. Y si, es lo que estáis pensando, está en una calle donde las señoritas ofrecen sus servicios, ¿de dónde si no iba a salir el nombre de Madame Ramen?Pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Están orgullosos de estar situados en esa calle, de conservar el ambiente del barrio, y yo que me alegro, basta ya de mentes cerradas, vive y deja vivir. Y si ellos están orgullosos de ser como son, enhorabuena.

Nada más entrar Madame Ramen te impresiona, está todo tan guay decorado. Sillas por las paredes, cacerolas colgadas del techo, cuadros de grandísimas personalidades ligadas al barrio, partes de maniquíes… es como entrar en un mundo totalmente diferente. Y si no fuera poco, tienen cocina abierta, puedes acercarte a los chefs y preguntarles cómo están cocinando sus productos, todo muy asiático.

Pero vamos, que allí fuimos a comer, que es de las cosas que más me gusta en este mundo mundial (además de dormir y viajar), así que nos sentamos (mi madre con la boca abierta todo el rato) y nos explicaron la carta. Algunos ya sabéis que soy alérgica a ciertos alimentos, entre ellos al huevo y algunos cereales, así que en todo momento se mostraron súper concienciados con ese tema y me hicieron hasta un ramen con fideos de arroz especiales para mi!!! Me sentí tan bien en ese momento. Os puede parecer una tontería pero para mi no es fácil ir a un restaurante y sentirme totalmente segura, y Madame Ramen lo consiguió, así que mil gracias de verdad.

El primer plato que nos sirvieron fue una copa de Ceviche thai, atún rojo, leche de coco, lima y curry verde. ¡Te lo podías comer con los ojos! Y además yo soy una fan absoluta del atún rojo crudo así que imaginaos mi cara de placer cuando me lo puse en la boca y se derretía en la lengua… ¡eso era cosa de otro mundo! Opinión de mi madre: ¡Yo solo con esto ya como, qué bueno está! Y si lo dice una madre, va a misa.

Pero como no nos querían con el estómago vacío nos trajeron otra de mis debilidades: Hummus de edamame con hinojo. Adoro el hummus, pero este además traía unos palitos de zanahoria y de puerro que hacían que comerte este plato fuera de lo más divertido. La textura era de 10 y me encantó el contraste suave del hummus con el crujiente de la zanahoria…¡para repetir!

Aún estaba recuperándome de la explosión de sabores cuando llegó nuestro siguiente plato: Poke de salmón con arroz sushi, shitake, wakame, aguacate, huevas, mahonesa de kimchi, cebolla crujiente y alga nori. ¡Casi na! Menudo festín en un solo plato. El arroz estaba suave y me encantó la combinación del alga con la cebolla crujiente. Eso si, de ese plato podía comer media Barcelona….¡era enorme! Y ¿qué me decís de la bonita presentación? Pero si da pena comérselo… eso si la pena me duró dos segundos, estaba tan bueno este plato que no podía dejar de comerlo!!!

Y ya, cuando pensaba que iba a reventar de comida mediterrasean llego el plato fuerte, la estrella de la casa: el Ramen. Pedimos el thai con leche de coco, caldo de carne, marisco, curry y cítricos. Además los fideos fueron de arroz (mil gracias por el detalle). Y esto si que es para ponerle un monumento en el Raval y  no el Gato de Botero ( que también mola, pero esto mola más). ¡Qué bueno estaba! Esas gambitas y esos mejillones junto a los fideos y ese caldito con ese sabor entre oriental y europeo… ¡se me hace la boca agua al recordarlo! Mi madre la pobre no podía dejar de comer, tenía el estómago lleno pero estaba taaaaan bueno. Si tenéis intención de ir, este plato no puede faltar en vuestra lista. De 10

Y yo, no tenía intención de pedir postre, os lo juro. Pero me chantajearon con un helado de taro con yogur y granola. Aish como estaba eso. Tenía una textura diferente al helado convencional y era de un color morado muy divertido. Aquí no tuve escrúpulos de mi madre y me lo comí yo casi todo… ¡me encantó! Fue un final apoteósico.

Y después de esta experiencia no solo culinaria, sino también cultural, solo me queda súper recomendaros Madame Ramen. No dejéis de visitarlos si vivís en Barcelona o vais a pasar unos días por allí, es algo totalmente diferente a lo que vais a poder probar en cualquier otro restaurante. ¿Los precios? Nada caros. Cada plato ronda los 6-9 € un precio súper económico para la gran calidad (y originalidad) de los platos que vais a poder degustar.

Mil gracias Madame Ramen por haber hecho que me sienta como en casa, ojalá se reconozca a la gente joven que emprende negocios tan especiales como este.

¡A seguir sumando kilómetros mis viajeros!

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Goiko Grill

¿Alguna vez os han plantado delante una hamburguesa tan grande que no podéis abarcarla de un solo mordisco? Pues yo pensaba que eso solo se veía en las películas americanas, pero no, resulta que en Goiko Grill (se me hace la boca agua de solo volver a pensarlo), te sirven unas pedazos de hamburguesas que ríete tu de los americanos.

Mirad para empezar, el local es monísimo. Sillas diferentes en cada mesa, luces de neon hiper mega modernas, diferentes alturas para elegir la mesa que más te guste… y por si esto no fuera poco, los empleados nos trataron con taaaanta amabilidad. De verdad que por muy buena que esté la comida en un local, si lo demás no acompaña, como que la cena te sabe a poco.

Pero vamos a hablar ya de lo que de verdad importa: la comida. Si vas con muuucha hambre puedes tomarte un entrante, hamburguesa y postre. Nosotros elegimos esa opción, si vamos, vamos a lo grande, nada de luego llegar a casa y pensar… ¡qué bueno tendría que estar ese pedazo de postre! Así que no desayunamos ( para dejar hueco en el estómago) y nos preparamos para comernos al menos medio kilo de comida cada uno.

Como consejito os recomiendo que reservéis, ¡suele estar hasta los topes siempre! Así que si tenéis pensado ir a cenar este finde mejor llamad con antelación. Y como iba diciendo, nos sentamos en una mesa muy cuqui y nos sirvieron las bebidas (refrescos los dos). Si sois unos amantes de los batidos… ¡tienen uno de oreo que está para chuparse los dedos! Nos decidimos por unos entrantes para compartir al centro: Chicken tenders. Y ya os digo una cosa, yo solo con este plato ya hubiera comido. Por momentos me iba arrepintiendo de haber pedido tanta comida… ¡No me se controlar! Y es que estaban taaan buenos, crujientes por fuera y blanditos por dentro, toda una delicia.

Ya hinchada nos trajeron nuestras súper hamburgesas… y aquí es donde empieza lo bueno de verdad. Yo soy una amante de las hamburguesas de pollo así que decidí probar que tal estaba esta… y no me decepcionó. El pan es de otro mundo, tostadito y blandito y la salsa le da un toque exquisito a esta grandísima hamburguesa. ¡Qué buena estaba! De verdad que es pensarlo y se me vuelve a hacer la boca agua!!!!

Yo ya no podía más y le dije a mi amorcillo que no pedíamos postre, que si comía algo más me tenía que ir a comprar unos pantalones de una talla más. Pero en eso que vino el majete camarero y nos dijo… ¡No podéis iros sin probar nuestro postre estella! El Frozen Choiko, lleva oreo y chocholate… y pensé a la porra todo, ves preparando el pantalón nuevo, si nos ponemos, lo hacemos bien.

Y de verdad que es el mejor postre que he probado en mi vida, así que directores del Goiko Grill, quiero la receta porfavor, me vendría genial para incluir en mi sección de Recetas Viajeras y que todo el mundo engordáramos unos 10 kilos… Gracias 🙂

En este punto ya me planté y decidí que el resto del día comería lechuga… pero oye… ¡y lo que había disfrutado yo! Así que si estáis buscando comer una buena hamburguesa, Goiko Grill no os va a defraudar. Yo fui a su local de Alicante, pero tienen restaurantes repartidos por toda España, ¡así que ya no tienes ninguna excusa!

¡Seguid sumando kilómetros ( y comilonas) mis viajeros!

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Sayech beach, by Josan

Tacos, nachos, empanadas, hamburgesas, patatas… ¡De solo pensarlo mi boca se hace agua! Ese fue mi gran dilema de ayer, ¿qué me pido? Allí estábamos mi amorcillo y yo, a pie de playa, con un solecito espectacular, una ligera brisa mediterránea y una gran calavera mexicana que nos quería obligar a comer todas y cada una de las cosas de la carta (que lo hice obligada, que conste).

Y no, no hace falta irte a México para probar unos tacos que están de rechupete, unos nachos repletos de queso fundido que aparecerán en tus mejores sueños, y una hamburgesa gourmet que te reafirmarán tus ganas de ser carnívoro. Solo con que vayas a Urbanova en Alicante (la millor terreta del món, por cierto), los tendrás al alcance de tu mano… ¡y de tu bolsillo!

Hace tres semanas recibí una llamada que me hizo especial ilusión: ¡estábamos invitados a la apertura del nuevo Sayech beach, by Josan! Y yo, que no me pierdo un sarao, allí que me planté. Además que soy una defensora de los grandes proyectos diferentes y originales. Que dos chicos jóvenes como son Ángela y Josan, hayan decidido abrir su tercer local en la provincia de Alicante, es algo digno de admirar hoy en día. Gracias a gente como ellos (y no gracias a quienes se creen que tienen el poder absoluto), nuestro país irá resurgiendo poco a poco de sus cenizas. Así que chicos, mil gracias por ser gente tan molona y emprendedora.

¿Y que deciros de la comida? Es de 10. Su carácter joven se nota en cada uno de los platos que te sirven. Toda su carta es de estilo callejero internacional (palabras de la propia Ángela) y lo mejor, es que todo está cocinado a la brasa, ¡así que ya podéis imaginaros que placer al darle el primer mordisco a la hamburgesa! (cual Crónicas Carnívoras). ¿Sois más amantes del pescado? No os preocupéis, a partir de veranito van a incluir carta de pescados recién traídos de los mejores puertos de la Costa Blanca… ¡apostando por el producto nacional de calidad! ¡Así me gusta! Y por si no fuera poco, llevan muchísimo cuidado con el tema de los alérgenos. Su carta está totalmente detallada y al no poder comer la gran mayoría de los platos (ya me he acostumbrado a comer por la vista), tuvieron el gran detalle de servirme un platito de un embutido que estaba para rebañar el plato y un arroz que quitaba el sentio. De verdad, mil gracias por este detalle.

Mi parte favorita es la decoración del local. Su gran cartel en el exterior, la gran calavera que te da la bienvenida, la escalera colgada del techo, el banco blanco impoluto de madera… Si te gustan los locales modernos y acogedores al mismo tiempo, te vas a sentir como en casa. Y seguro que estáis pensando que toda esta comida tan moderna y este local tan guay, además de estar en pleno paseo marítimo, tiene un precio desorbitado… ¡Pues no! ¡Sus precios son de los mas económicos! Echarle un ojo a la carta vosotros mismos:

¿Y de dónde viene esta idea de mezclar comida mediterránea con latina? Pues veréis, Ángela tiene raíces latinas, colombianas. Su genial mamá (la cual tuve ayer el gusto de conocer), les eneñó desde bien pequeñas a cocinar recetas típicas de la gastronomía de su país de origen. Fue cosa del destino que en su vida entrara Josan, un gran chef amante de la cocina tradicional pero con un toque moderno. Y el resto ya es historia, decidieron emprender su primer negocio juntos y tuvo tanto éxito, que a día de hoy son nº1 en Tripadvisor en la ciudad de Elda. ¡Estoy segura que vendrán muchos éxitos más!

Así que recordar, mis viajeros, si veraneáis unos días en la provincia de Alicante, apuntar Sayech beach, by Josan como uno de vuestros referentes para pasar un buen rato en uno de los locales mas molones de la terreta. Y os dejo su frase más famosa, de la cual estoy totalmente enamorada: A comer, beber y bailar, que el mundo se va a acabar. ¡A disfrutar de la vida mis viajeros!