Consejos para muejes viajeras en Rabat

A veces tenemos conceptos totalmente distorsionados de la realidad un país. Cuando les conté a mi familia que me iba dos semanas a Marruecos yo sola, pusieron el grito en el cielo. ¿Cómo se te ocurre irte a un país así tu sola? ¿Sabes todo lo que te pueden hacer? ¡No es un país seguro para una mujer! Tanto me dijeron que al final, tengo que confesar, que llegué a Rabat un poco con el rabo entre las piernas por lo que me podría encontrar y ¿sabéis qué? Fue totalmente lo contrario.

El pueblo marroquí es respetuoso con el turista, es verdad que miran, y mucho, pero es más por la curiosidad que sienten. Imaginad que entre la multitud de piel oscura y pelo negro, aparece una rubia con curvas y con vestidos occidentales, ¿tu también mirarías, verdad? Claro que si, pero de ahí no pasan. Creedme que he estado en países donde la sensación de acoso era mucho mayor. También es verdad que Rabat es una de las ciudades mas de estilo europeo de todo Marruecos, si no fuera porque no entiendes nada de nada, no tendrías la sensación de estar en África. Pues bien, aclarado todo esto, os voy a dejar unos cuántos consejos para poder disfrutar de Rabat con total tranquilidad.

Consejos para viajar sola a Rabat

  • Trámites en el aeropuerto: Para poder entrar al país lo más importante de todo es tu pasaporte en regla y con caducidad más allá de seis meses. Una vez tengas el pasaporte lo único que te van a pedir nada más aterrizar en el aeropuerto de Rabat es rellenar una hoja donde aparecen tus datos, a qué te dedicas, motivo de tu viaje al país y una dirección de donde te alojas en Rabat, así que es una buena idea que tengas ya al menos la primera noche contratada para no tener problemas en el control de pasaportes. Una vez den el visto bueno y te pongan el sello,  ya puedes pasar y disfrutar de tu estancia en Marruecos.

  • Alojamiento: Para sentirme más segura y aprender mucho más de la cultura marroquí, vine dos semanas a estudiar francés y aprender algo de árabe a una escuela de idiomas: Spracht Caffé. Ellos me propusieron el alojarme con familias marroquíes para así poder experimentar la experiencia desde dentro. Y ha sido todo un acierto. Como mujer me he sentido muy arropada por la familia, en todo momento se han preocupado por enseñarme todo lo que necesito saber sobre la ciudad, qué sitios son los más seguros, cuáles son los mejores restaurantes… así que si tenéis la opción de poder conseguir este tipo de alojamiento es una muy buena opción.

  • Ropa: Tal y como os decía antes, Rabat es una ciudad muy abierta de mente, eso significa que no tendréis. ningún tipo de problema con la vestimenta. Es verdad que se recomienda no ir muy provocativa, pero no pasa nada si os ponéis una camiseta de tirantes o una falda por encima de la rodilla. De hecho vi a varias chicas marroquíes vistiendo este tipo de ropa. Durante el invierno, el clima es parecido al primaveral en España y por las noches hace frío, así que es recomendable traer un abrigo y alguna chaqueta fina para llevarla durante el día. En cambio, en verano las temperaturas son muy altas, así que lo mejor es ropa cómoda y fresquita para poder llevar el calor lo mejor posible.

  • Calzado: En Rabat puedes llevar cualquier tipo de calzado, si es verano uno fresquito para ir más cómoda, pero es verdad que las calles están bastante bien acondicionadas, así que si te traes algún tacón para verte mona, no habrá ningún problema. Intenta traer algún zapato cerrado y cómodo por si quieres patear la ciudad o haces alguna excursión a la naturaleza de los alrededores.

  • Seguridad: Durante el día todo el mundo te va a aconsejar que visites la ciudad por tu cuenta. Pasear por la Antigua Medina, dar una vuelta por el río, sentarte en una terraza a tomar un te… no hay ningún problema en ese sentido. Siempre recomiendan que lleves cuidado con tus pertenencias personales, ya que se producen bastantes robos y no queremos llevarnos el disgusto de encontrarnos sin teléfono o cartera. Por las noches recomiendan que no salgas sola por la calle, no es peligroso en absoluto, pero es por precaución más que nada. Es normal ver a las mujeres cogidas del brazo para así sentirse más seguras. Así que mi recomendación es que visites la ciudad a tu aire, pero siempre siendo un poco precavida.

  • Alcohol: No está mal visto que una mujer consuma alcohol siempre y cuando sea en bares, restaurantes o en casa, de hecho en la vía pública está prohibido. Verás que en los bares hay cientos de mujeres marroquíes consumiendo una cerveza con las amigas y es algo totalmente normal en esta ciudad. Así que si te apetece tomar algo, no te preocupes, nadie te va a mirar mal.

  • Uso del pañuelo: Es muy común en Rabat ver a muchas chicas jóvenes sin el pañuelo en la cabeza, y es que cada vez mas mujeres deciden no llevarlo, y lo mismo se aplica con las turistas. Puedes ir perfectamente con el pelo al viento por la calle que nadie te dirá nada. Solo es obligatorio su uso si visitas alguna mezquita o algún edificio oficial por respeto, así que puede ser una buena idea llevar siempre alguno en el bolso para ponértelo en caso de que sea necesario.

  • Conexión internet: Hoy en día estamos todo el rato conectados y cuando viajamos a otro país lo primero que hacemos es buscar conexión WIFI y la verdad es que en este aspecto Rabat está bastante avanzado. En las casas particulares, hoteles y algunos restaurantes podrás encontrar una red a la que conectarte. ¿Y qué hacer cuando estás por la calle? Bien puedes desconectar o bien comprar una tarjeta SIM  prepago marroquí para tener datos y llamadas al extranjero. No son nada caras y se pueden conseguir en algunos kioskos y en estaciones de tren y tienen varios megas o varios minutos de duración, así que es una buena opción si quieres estar siempre localizable. Si quieres disfrutar de la desconexión pero necesitas tener a mano un mapa por si te pierdes, te recomiendo que te instales la aplicación Maps Me donde podrás descargarte los mapas de las ciudades y así poder navegar sin conexión.

  • Transporte: Rabat no es una ciudad muy grande, así que si tu alojamiento está por el centro, podrás moverte sin dificultad a pie por el centro. Si estás más retirada hay varias opciones para ir hasta el centro: autobús urbano y tram. Ambas tienen varias líneas que te llevan en pocos minutos allá dónde quieras ir y la verdad es que funcionan bastante bien y suelen ser muy puntuales. Por la noche, la mejor opción es volver en taxi ya que te da la seguridad de que te van a dejar en la misma puerta de casa. Es bueno negociar el precio de la carrera con anterioridad o si no que pongan el contador, ya que muchas veces al ver que eres turista intentarán cobrarte de más, así que asegúrate de cuánto te van a cobrar antes de subir.

  • Comida: La comida marroquí es muy variada y muy sabrosa. En Rabat se come tanto carne como pescado, todo ello acompañado siempre con arroz, patatas y verduras. Además los dulces árabes son mundialmente conocidos, así que no te olvides de comer varios de ellos al día. Si no eres amante de la comida árabe no te preocupes, Rabat está lleno de bares de comida rápida como hamburguesas, taquerías (curiosamente hay varias en la ciudad), comida italiana, ¡incluso vi hasta un bar de tapas! Así que sean cuales sean tus gustos culinarios en Rabat tendrás todas las opciones a tu alcance, todo menos cerdo claro, que no tenemos que olvidar que estamos en un país árabe.

  • Dinero: La moneda oficial de Marruecos es el Dírham. Para que os hagáis una idea un Dírham es más o menos un euro (0,93) y en ciudades como Rabat solo aceptan esta moneda ya que no es una ciudad muy turística como para aceptar otro tipo de moneda. Para poder cambiar bien podéis hacerlo en el aeropuerto o bien en casas de cambios y bancos de la ciudad. Una vez tengáis el dinero, hay cosas que son a precio cerrado, como una comida en un restaurante y otras con las que tenéis que negociar, como por el ejemplo en el mercado de la medina. Siempre os dirán un precio más alto y tu les dices cuánto quieres pagar y ya empezáis a negociar, hasta conseguir un precio justo para ambos.

  • Transporte a otras ciudades: Desde Rabat tendrás la oportunidad de poder visitar otras ciudades cercanas, bien en tren o bien en autobús. Desde la estación central tienes la opción de visitar Casablanca, a tan solo una hora, Marrakech a cuatro horas de viajes y la famosa ciudad azul Chauen a también cuatro horas de viaje. Pueden ser una buena opción para pasar un día o pasar un fin de semana.

  • Estudiar árabe o francés: Si nunca te habías planteado la opción de aprender un idioma mientras viajas yo te lo recomiendo de verdad. Durante un par de horitas por la mañana tendrás un profesor con el cual conversarás y mejorarás tu nivel de idiomas, y además conocerás a  compañeros con los cuales podrás realizar diferentes actividades por las tardes y los fines de semana. Es una buena forma de conocer gente si viajas sola y poder practicar no solo árabe y francés si no otros idiomas como el inglés, italiano… ¡toda una experiencia lingüística sin salir de Marruecos! Sprachcaffe

Rabat es una ciudad maravillosa y segura. Además es limpia y con gente amable, así que no tengas miedo de visitarla a tu aire. Que los perjuicios que tenemos sobre ciertos países no te bloqueen y no disfrutes de la experiencia. Sin duda alguna, recomendaría la ciudad como un destino seguro para mujeres que viajan solas.

¡A seguir sumando kilómetros!