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¿Cómo funciona Instagram?: Algoritmo de Instagram 2018

Bueno esto se sale bastante de mis post habituales. Como ya sabréis suelo hablaros de pueblecitos, restaurantes dónde ponerte las botas, hotelazos a precios baratillos… pero durante las últimas semanas una de las preguntas que más me habéis hecho es: ¿Cómo consigues tanta interacción en Instagram? Y amigos míos, no es una respuesta fácil.

Como ya habréis observado, la red social Instagram, nos está dando un poquito de guerra, ya que cada dos por tres nos cambia el algoritmo y ale, pérdida de audiencia. Antes mola mil, tu mirabas cuales eran tus horas más punteras, subías una foto en esa franja de tiempo, y likes para todos!!! Pero ahora, siento deciros que las cosas han cambiado.

Pues bien, ¿Cómo domamos a la fiera? He estado leyendo unos cuantos post sobre el nuevo algoritmo y creo que he llegado a estas conclusiones:

  • Sin un buen contendido, ni algoritmo ni leches. ¿Qué es lo más fundamental de todo? Subir buenas fotos con buenos textos, dónde hagas interactuar a la gente. ¿Por qué voy a seguirte si tus fotos son como los de la mayoría? Dame algo especial, algo único, y eso solo se consigue currando un poquito. Métele filtros a la foto, encuadra bien a la hora de echarla, piensa en alguna idea diferente y dame un texto con el que pueda interactuar. No me pongas una foto del Coliseo y pongas, Coliseo de Roma, ¡jope eso ya lo se yo! Cuéntame qué tal te fue, si había mucha gente, el precio de las entradas…¡o una historieta divertida con la que me ria un ratejo! Resumiendo, cúrrate cada publicación.

  • Vamos ya con los datos un poco más técnicos. Para que veas como funciona el nuevo algoritmo, tu nueva publicación solo va a llegar al 10% de tu público. Vamos que si tienes 1000 seguidores solo le va a aparecer en principio tu imagen a 100 personas. ¿Cómo hago para que crezca este ratio? Pues con interacción. El nuevo algoritmo básicamente es: cuantas más personas interactuen conmigo en otras fotos anteriores, a más personas voy a aparecer en las siguientes publicaciones. Solución: interactúa mucho tu también. Da muchos me gustas y comenta mucho (pero tampoco a lo loco, que te pueden bloquear), esas personas luego irán a tu cuenta, y dejarán algún like que otro, cosa que te beneficia para el ratio de interacción.

  • Comentarios. He observado que muchos bloggers que están empezando se ‘olvidan’ de contestar a los comentarios, grave error. Primero porque la simpatía es fundamental si quieres seguir adelante y segundo porque Instagram lo penaliza. Para ser más visible, tienes que contestar a esos mensajes en un máximo de 60 minutos desde que te dejaron el comentario si no quieres que tu publicación desaparezca entre las millones que se acaban de publicar. Además no vale contestar con un ‘Gracias’ o ‘ Genial’, el comentario tiene que tener un mínimo de 4 palabras para que la red social lo contabilice y forme parte de tus estadísticas. Pero si esto no fuera poco, tampoco te van a contar los comentarios monosilábicos: ‘Que guay’ ‘Maravilloso’ ‘Love’… Si, no solo te esconden por no contestar, si no que además penalizan comentarios cortos de tus seguidores.

  • Ojo con los Pod. Para quien no esté muy puesto, esto son grupos de instagramers que crean una unión para apoyarse entre ellos, dar siempre likes a sus fotos y comentar dichas publicaciones. En el momento Instagram os identifique los marca como Shadow y esconde dicha imagen a tus seguidores… así que llevar cuidado con esto.

  • Otra acción que puede hacer que tu tráfico disminuya es el cambiar el título de las fotos durante las primeras 24 horas, si esa tontería. Antes de publicar asegúrate de que el título, hashtags y ubicación están tal y como tu quieres, ya que si modificas algo…¡te esconderán!

  • Tema importante: hashtags. Es vuestro mayor apoyo sin duda, y más ahora que se pueden seguir no solo a personas, si no también a hashtags. Pero, ¿cómo utilizarlos? Pues bien, puedes poner un máximo de 30 por publicación, si pones más al publicar la foto no te aparecerá ninguno. Y se que tu sueles escribir en español, pero tira de hashtags en inglés, tienen mucha más difusión. Y algo muy importante que ha cambiado, es que antes podías ponerlos en los comentarios e Instagram te los daba como buenos para las búsquedas, ahora ya no. Ahora solo van a aparecer aquellas publicaciones que tengan los tengan en el título, así que recuerda ponerlos antes de publicar. Utiliza hashtags que no estén muy saturados, ya que si pones #travelblogger tu publicación en menos de un segundo se esconderá por la gran interacción que tiene (confieso que yo lo pongo, si…). ¿Cuáles podremos utilizar relacionados con viajes? ¡Cualquiera que se te ocurra! #travellife #travellove #travegirl #travelgram #travelpic… ¡hay miles y miles!

  • ¿Has pensado tener tu cuenta en modo comercial? No se si esto ayuda o no a las estadísticas, pero si que te da mucha información: cuántas interacciones tienes por días, género de tu público, imágenes con más éxito…Puede ser una buena herramienta para saber cuales son tu puntos débiles y fuertes.

  • Aprovecha las stories, son todo un tirón. Ya que no podemos poner links en las fotos (muy mal señor Instagram) redirige a tus seguidores al link de tu biografía para promocionar tu blog, alguna oferta o otras de tus redes sociales. Además si tienes más de 10.000 seguidores podrás poner links en tus stories, cosa que mola mil y te beneficia muchísimo. Aprovecha el recordar en las stories que subiste una foto, este truquito da un pelín más de visibilidad a tu publicación.

En definitiva hay dos formas de enfocar ahora mismo Instagram: o le pagas para ser visible (cosa que por ahora no entra en mis planes), o te lo curras muchísimo. Son horas y horas dando likes, comentado, siguiendo… pero amigo mío, no te queda otra si quieres que tu cuenta vaya para arriba.

Espero que este post os haya servido de ayuda a la hora de ir mejorando poquito a poquito en vuestras redes sociales, pero vamos mi mayor consejo es éste: ser amables, con simpatía llegaréis muy lejos.

¡A seguir sumando kilómetros mis viajeros!

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¿Dónde comer en Barcelona?: Madame Ramen

Yo vengo de un pequeñito pueblo de Alicante y la verdad es que aquí todo sigue igual desde hace años y años. Nos gusta ir a tomar el sol al parque, saludar a los vecinos camino del mercado de los lunes, y sobretodo nos encanta ir al mismo bar de siempre a tomarnos nuestro bocata y nuestras bravas.

Así que cuando Madame Ramen me dijo que si quería pasarme a conocer su local…¡no me lo pensé dos veces! ¡comida mediterrasean! Eso aquí en mi pueblo es como si dijeras que te vas a marte. Tuve que sentar a mi madre en el sofá y explicarle que era eso tan raro, y la verdad es que es una mezcla impresionante de sabores y texturas. Es mezclar la comida asiática con toques mediterraneos, y todo ello acompañado de un genial chico joven (y guapete, que todo hay que decirlo) andaluz, que os va a explicar la carta a las mil maravillas.

Pero oye, que me estoy adelantado. Como os contaba, nos invitaron a conocer su local situado en pleno barrio del El Raval, en Barcelona. Me puse un pelín guapa, que no todos los días te invitan a un local tan cool y para allá que fuimos a buscarlo. Y si, es lo que estáis pensando, está en una calle donde las señoritas ofrecen sus servicios, ¿de dónde si no iba a salir el nombre de Madame Ramen?Pero, ¿sabéis lo mejor de todo? Están orgullosos de estar situados en esa calle, de conservar el ambiente del barrio, y yo que me alegro, basta ya de mentes cerradas, vive y deja vivir. Y si ellos están orgullosos de ser como son, enhorabuena.

Nada más entrar Madame Ramen te impresiona, está todo tan guay decorado. Sillas por las paredes, cacerolas colgadas del techo, cuadros de grandísimas personalidades ligadas al barrio, partes de maniquíes… es como entrar en un mundo totalmente diferente. Y si no fuera poco, tienen cocina abierta, puedes acercarte a los chefs y preguntarles cómo están cocinando sus productos, todo muy asiático.

Pero vamos, que allí fuimos a comer, que es de las cosas que más me gusta en este mundo mundial (además de dormir y viajar), así que nos sentamos (mi madre con la boca abierta todo el rato) y nos explicaron la carta. Algunos ya sabéis que soy alérgica a ciertos alimentos, entre ellos al huevo y algunos cereales, así que en todo momento se mostraron súper concienciados con ese tema y me hicieron hasta un ramen con fideos de arroz especiales para mi!!! Me sentí tan bien en ese momento. Os puede parecer una tontería pero para mi no es fácil ir a un restaurante y sentirme totalmente segura, y Madame Ramen lo consiguió, así que mil gracias de verdad.

El primer plato que nos sirvieron fue una copa de Ceviche thai, atún rojo, leche de coco, lima y curry verde. ¡Te lo podías comer con los ojos! Y además yo soy una fan absoluta del atún rojo crudo así que imaginaos mi cara de placer cuando me lo puse en la boca y se derretía en la lengua… ¡eso era cosa de otro mundo! Opinión de mi madre: ¡Yo solo con esto ya como, qué bueno está! Y si lo dice una madre, va a misa.

Pero como no nos querían con el estómago vacío nos trajeron otra de mis debilidades: Hummus de edamame con hinojo. Adoro el hummus, pero este además traía unos palitos de zanahoria y de puerro que hacían que comerte este plato fuera de lo más divertido. La textura era de 10 y me encantó el contraste suave del hummus con el crujiente de la zanahoria…¡para repetir!

Aún estaba recuperándome de la explosión de sabores cuando llegó nuestro siguiente plato: Poke de salmón con arroz sushi, shitake, wakame, aguacate, huevas, mahonesa de kimchi, cebolla crujiente y alga nori. ¡Casi na! Menudo festín en un solo plato. El arroz estaba suave y me encantó la combinación del alga con la cebolla crujiente. Eso si, de ese plato podía comer media Barcelona….¡era enorme! Y ¿qué me decís de la bonita presentación? Pero si da pena comérselo… eso si la pena me duró dos segundos, estaba tan bueno este plato que no podía dejar de comerlo!!!

Y ya, cuando pensaba que iba a reventar de comida mediterrasean llego el plato fuerte, la estrella de la casa: el Ramen. Pedimos el thai con leche de coco, caldo de carne, marisco, curry y cítricos. Además los fideos fueron de arroz (mil gracias por el detalle). Y esto si que es para ponerle un monumento en el Raval y  no el Gato de Botero ( que también mola, pero esto mola más). ¡Qué bueno estaba! Esas gambitas y esos mejillones junto a los fideos y ese caldito con ese sabor entre oriental y europeo… ¡se me hace la boca agua al recordarlo! Mi madre la pobre no podía dejar de comer, tenía el estómago lleno pero estaba taaaaan bueno. Si tenéis intención de ir, este plato no puede faltar en vuestra lista. De 10

Y yo, no tenía intención de pedir postre, os lo juro. Pero me chantajearon con un helado de taro con yogur y granola. Aish como estaba eso. Tenía una textura diferente al helado convencional y era de un color morado muy divertido. Aquí no tuve escrúpulos de mi madre y me lo comí yo casi todo… ¡me encantó! Fue un final apoteósico.

Y después de esta experiencia no solo culinaria, sino también cultural, solo me queda súper recomendaros Madame Ramen. No dejéis de visitarlos si vivís en Barcelona o vais a pasar unos días por allí, es algo totalmente diferente a lo que vais a poder probar en cualquier otro restaurante. ¿Los precios? Nada caros. Cada plato ronda los 6-9 € un precio súper económico para la gran calidad (y originalidad) de los platos que vais a poder degustar.

Mil gracias Madame Ramen por haber hecho que me sienta como en casa, ojalá se reconozca a la gente joven que emprende negocios tan especiales como este.

¡A seguir sumando kilómetros mis viajeros!